LAS CUATRO CATEGORÍAS DE SISHYAS
¿Queréis que hable acerca del Guru o sobre algún otro tema?
Devotos: ¡Del Guru!
Swamiyi: ¿Hablaremos de la luz?
Si sabéis acerca del Guru, entonces sabréis acerca de la luz. Si entendéis al Guru tendréis luz en vuestra frente. Saber acerca del Guru es el cimiento básico de la espiritualidad. ¿Cuál es la parte más importante de un edificio?
Devotos: Los cimientos.
Swamiyi: Si los cimientos son firmes y sólidos, todo lo demás será firme y sólido. Yo puedo enseñaros el modo de preparar buenos cimientos.
Se han escrito miles y miles de libros sobre la espiritualidad en estos días. Aun si los leyeras a todos no experimentaríais la espiritualidad. El conocimiento libresco jamás será igual a la experiencia directa. El conocimiento obtenido a través de libros es completamente distinto al conocimiento obtenido a través de la experiencia. Estos dos tipos de conocimiento, por lo tanto, se diferencian entre sí en el mundo de la espiritualidad. Cuando se obtiene un tremendo conocimiento libresco se cree que se sabe todo y se comienza a hablar, pero ése no es conocimiento espiritual real. El conocimiento libresco tan sólo hace referencia a aquello que existe. No es experiencia.
Si se observan diferentes tipos de frutas, tales como la papaya, el ananá, la manzana, el mango y las bananas en un libro de imágenes, no se puede decir que por simplemente verlas uno conoce el sabor de esas frutas. ¿Podéis acaso mirar una banana en una foto y sentir el sabor de la banana? No. Nunca experimentaréis el sabor. Puede que lo que leéis en libros os haga sentir felices y estimule vuestros sentidos, pero jamás os dará la verdadera experiencia. Un capítulo en un libro es un regalo para los lectores, pero leyéndolo sólo podéis continuar siendo un lector. Aún no habéis experimentado lo que el libro describe. Yo quiero que todos vosotros experimentéis a Dios y ésa es la razón por la cual os explico esto. Viendo un mango maduro en una foto, ¿podéis decir que habéis saboreado un mango maduro? Sabemos que sólo si os coméis un mango maduro disfrutaréis de su sabor. Pero vosotros no conocéis el sabor. Asimismo, las cuestiones espirituales han sido escritas en innumerables libros. Cuando leéis estos libros, sentís como si hubieseis saboreado la espiritualidad, pero en realidad no habéis experimentado la espiritualidad.
Mis queridos hijos, debéis comprender que todas estas cosas en este mundo nos han atraído. Hemos sido atraídos por ellas como la abeja a la miel. Esto es maia. Si me gusta maia, yo le gusto a maia. Si le doy un beso a maia, maia va devolverme varios besos, pero todavía estaré muy lejos de la espiritualidad. Estamos besando lo irreal y no sabemos lo que es real. Podemos besar a maia pero no podemos pensar en Dios, realizar a Dios, abrazar a Dios y darle un beso a Dios. ¿Por qué es esto así? Porque no tenemos la capacidad para ver a Dios ni podemos comprender a Dios. No podemos ver a Dios porque hemos sido enamorados por maia. La felicidad que recibís besando a Dios es permanente, pero la felicidad de besar a maia es transitoria. Sin embargo, aún no buscamos lo permanente. Estamos más interesados en lo transitorio y efímero. Queremos un bello automóvil, un novio bien parecido y hermosas ropas. Queremos que todo sea bello. Estamos interesados solamente en la belleza exterior. Existe una belleza dentro de nuestros corazones que no podemos ver, conocer ni comprender. Millones y millones de personas aprecian la belleza externa, pero la belleza interna la conocerán tan sólo vosotros, vuestro Guru y Dios. Al hombre le agrada usar esta belleza exterior y después desecharla. El hombre usa esta belleza para satisfacer sus deseos y luego la tira.
¡Oh, Guru! ¿Por qué es esto así? ¡Oh, Guru! ¿Dónde estas tú? ¿Por qué buscamos un Guru? ¿Para poder decir que tenemos un Guru? ¿Está muy de moda decir que uno tiene un Guru? ¿No debo llegar a conocer y comprender a mi Guru? ¿No debo aprender espiritualidad de mi Guru? ¿No debería alcanzar la iluminación a través de mi Guru? ¿No debería librarme de mi viejo mal karma a través de mi Guru? ¿No debería deshacerme de todas mis faltas a través de mi Guru? No debo llegar a conocer los propósitos de mi vida a través de mi Guru? ¿No debo llegar a conocer la razón por la cual nací a través de mi Guru? ¿Por qué mi Guru no me ha enseñado todo esto? Nuestras vidas son cortas – antes de irnos de esta vida, ¿no deberíamos aprender de nuestro Guru todas estas cosas?
Nadie ha pedido al Guru que le ayude en estas cuestiones. Esto es lo que trae tristeza a mi corazón. Nadie me hace estas preguntas. Todos los devotos están pidiendo dinero, fama, esto y aquello, pero nadie pide beneficios espirituales. ¿Puedo enseñarles sin que me lo pidan? Ni siquiera es suficiente con simplemente enseñar. Tened la confianza que comprenderéis lo que se os ha enseñado. Debéis tener tremenda auto-confianza para entender la espiritualidad. Si alguien os llega a llamar locos, inmediatamente os perturbáis. En una situación así, debemos poder decir : “Yo no estoy loco.” Debéis tener la confianza de sentir que no estáis locos. Pero muchos de vosotros, empiezan a pensar : “Estoy loco” o “podría volverme loco” y cosas así. Debéis tener la auto-confianza para sentir que no estáis locos y tener la fe para pedir a vuestro Guru que os haga seguir el sendero correcto. Si lo hacéis, yo os mostraré el sendero correcto. Como lo deseéis, yo os indicaré el camino.
Mi deseo no tiene nada que ver con ello – es vuestro deseo. Yo os enseñaré lo que vosotros queréis y seguiré mi sendero. Yo conozco el propósito de mi vida pero no puedo deciros eso. No obstante, vivo de acuerdo con vuestros deseos. Desde mis 17 años hasta mis actuales 57 he estado actuando de acuerdo con vuestros deseos y jamás he hablado acerca de mis deseos. ¿Con quién puedo hablar acerca de estas cosas – quién va a entender lo que digo? Algunos de vosotros han estado preguntándome si yo soy vuestro Guru. ¿Por qué me hacéis esta pregunta? ¿Es para tener sujeto a vuestro Guru que hacéis estas preguntas? Esto es como preguntar a alguien si es esposo o esposa. El Guru se ha convertido en un hombre de familia ahora. Queréis saber si soy vuestro Guru, un hermano o un padre o un miembro de vuestra familia. Me hacéis un miembro más de vuestra familia. Si es vuestro deseo entonces me convertiré en un miembro de vuestra familia.
La intérprete está cometiendo errores en su traducción pero ella es una buena chica. Si no le digo que es una buena chica va a molestarse conmigo. ¿ Por qué molestarse? ¿No está mal? Si alguien llega a decir que he cometido un error, debo poder aceptarlo y ser feliz por eso. Nos enfadamos cuando alguien nos critica. Cuando alguno nos critica debemos poder ver si es verdad y volver a examinarnos. ¿Notasteis alguna vez el modo en que habéis reaccionado cuando alguien os criticó en vuestras reuniones de coordinadores o de la Juventud? Inmediatamente os sentisteis desanimados. Si alguien os critica, no es que quiera encontrar faltas en vosotros. Él piensa que lo que vosotros decís esta equivocado y por eso os critica – así que debéis investigar esa cuestión y averiguar la verdad. Tomaos algún tiempo para pensar sobre ello. Entonces comprenderéis.
So me critican no me molesto. Tan solo actúo como si estuviera molesto. No me enfado realmente. Sin embargo, cuando alguien os critica a vosotros, de inmediato escribís una carta para decirme que la otra persona no tiene cerebro. ¿Es esto correcto o está mal? Si alguien os está criticando no es porque quieren encontrar falta en vosotros, sino porque piensan de forma diferente a vosotros. Por consiguiente, ¿no es acaso necesario considerar lo que dicen? Dedicad algún tiempo para considerar lo que dicen los demás. Si hacéis esto comprenderéis la verdad. Cuánta gente me critica -- ¿acaso me enojo? Sólo me río, pero a veces simulo que estoy enojado porque si no lo hago vais a pensar que no tengo sentimientos.
Yo soy muy amoroso con todos los niños del Ashram. Ellos son todos muy buenos niños. Hoy estos niños encontraron cuatro monederos con dinero dentro y me los trajeron a mí. Algunos platos y tazas fueron dejados en alguna parte por allí de manera que ellos me los trajeron a mí. Yo los di a la Dirección del Ashram, diciendo que si alguien reclama estas cosas se las deben entregar. Alguien dejó un reloj en algún lado y éste también me fue traído. Por lo tanto, mis hijos son buenos niños. Ellos no roban. Si alguno llega a robar, ¿sabéis qué significa? Significa que algún adulto está utilizando a los niños para robar. En la India el robar es muy común. Por eso todos vosotros debéis vigilar vuestros pasaportes y vuestros cheques de viajeros con mucho cuidado. Es una buena idea tener una riñonera en un cinturón alrededor de vuestra cintura y poner esas cosas allí. Nunca debéis perder vuestro pasaporte por ninguna circunstancia – eso os afectará. Si estáis viajando en la India no lo hagáis solos. Siempre andad con algún amigo. Yo no permito que nadie del Ashram salga solo. Las mujeres residentes del Ashram que viven aquí de forma permanente piensan que dado que las chicas indias no tienen que viajar por allí innecesariamente esto es para poder controlarlas. Ésa no es la razón – seguridad es la razón. Los que vienen aquí deben quedarse en el Ashram y no salir solos a ninguna parte. Si queréis salir, entonces hacedlo con algún amigo.
En la primera categoría de sishyas, la relación es la de Guru y discípulo. Éste es un vínculo espiritual especial y diferente a otros. Para obtener el beneficio de este vínculo espiritual, el discípulo debe entregarse completamente.
La siguiente categoría es Guru y devoto. La gente en esta categoría debe tener devoción por el Guru y entonces ellos reciben su gracia y sus bendiciones. En este grupo, el devoto siente que Swamiyi es su Guru. También considera a Swamiyi como miembro de su familia. Siente que Swamiyi le protege de todos los malos efectos.
La tercera categoría de personas va a ver al Guru, recibe sus bendiciones y luego vuelven a actuar de acuerdo con sus caprichos y fantasías.
La cuarta categoría piensa que soy un ser divino y así me estiman.
Hay cuatro tipos de personas que vienen a verme. Aunque las considero de igual manera, las clasifico en estas cuatro categorías. Os pongo en diferentes compartimientos pero todos pensáis que pertenecéis al mismo compartimiento. Si os cuento sobre todo esto, podrías molestaros conmigo o sentiros infelices.
A veces quizás penséis que sois muy cercanos a mí. Todos vosotros sois buenas personas. No sabéis nada de mí pero no puedo ver falta en vosotros por eso. Por mucho que me améis, yo os amo tres veces más. No hay egoísmo en mi amor por vosotros. Yo no espero nada de ninguno de vosotros. Sólo rezo para que seáis felices. Rezo para que no tengáis problemas. No espero nada de vosotros pero esta vez los devotos me han traído muchas cosas. Todo ha sido puesto en una habitación y apilado allí. Yo no estoy interesado en cosas materiales. Todos vosotros traéis grandes bolsos llenos de cosas. Un devoto me trajo un bolso lleno de chocolates sin azúcar. Si hubiera traído chocolates comunes al menos yo hubiera podido dárselos a los niños, pero éstos son chocolates sin azúcar. Si tengo que comérmelos todos yo me llevará por lo menos un año. Muchos devotos me trajeron túnicas. Yo sólo uso este tipo de túnica unas seis veces al año. En total, me trajeron dieciocho túnicas.
Entonces, ¿comprendisteis las cuatro categorías que acabo de mencionar? Guru y discípulo – eso es como Jesús y sus 12 discípulos, como Ramakrishna y sus 15 discípulos, como Buda y sus discípulos. Estos discípulos son muy cercanos a su Guru en cuestiones espirituales.
La segunda categoría está compuesta de aquellos devotos que hacen servicio a Swami. ¿Comprendéis las cuatro categorías?
Devotos: ¡No!
Ahora, por ejemplo, la traductora no es mi discípula. Ella pertenece a la segunda categoría.
En la tercera categoría están aquellos devotos que creen plenamente en Swamiyi. Si les habláis de otros Gurus no se interesarán realmente. Sólo estarán interesados en Swami Premananda.
La primera categoría está compuesta de discípulos que deben entregarse completamente. Para ellos, Swamiyi es Dios y Dios es Swamiyi. Ellos se entregan totalmente a Swamiyi. Este grupo de devotos llegarán a saber que Dios también reside dentro de ellos. Tales son las personas que pueden lograr la iluminación. Debéis llegar a ese nivel de entrega. Sin entregaros no podéis pedirme: “Oh, Guru, muéstrame la iluminación.” No todos los discípulos obtienen la iluminación. Tan sólo aquéllos que pasan por pruebas inmensas durante su período de discipulado pueden alcanzar la iluminación. Puede que les llegue un momento en el que harán la pregunta: “¿Me sumerjo completamente en el sendero espiritual o no?” El sendero espiritual es muy exigente. ¡Sólo un discípulo que ha sufrido tremendas dificultades, que ha hervido completamente y se ha evaporado se unirá al espíritu de Swami Premananda y se hará uno con él! Los que desean obtener la iluminación y hacerse uno con el espíritu de Swami, ante todo deben hervir con los problemas de este mundo. ¡Yo tengo que poneros en agua y herviros hasta la evaporación! Es solo después de haber hervido y de haberos evaporado que podéis llegar a alcanzarme. En ese estado os sumergiréis en el silencio. No diréis que lo sabéis todo. Diréis tan sólo que así lo dice el Guru. El discípulo no tiene derecho a tomar decisiones. Primero debe consultar a su Guru antes de tomar decisiones. Si Swami dice sí, entonces debéis llevar a cabo lo que Swami os dice que hagáis. Incluso si tales discípulos afrontan problemas, puede que Swami no los evite, porque podría ser útil para esos discípulos atravesar tales experiencias. Swamiyi quiere que esos discípulos maduren. Esto es porque Swami quiere que obtengáis conocimiento experimentado. El mero consejo y el conocimiento libresco son un desperdicio. La experiencia misma os enseña el camino. Recibiréis confirmación de vuestro Guru acerca de este sendero. Ésta es la primera categoría.
En la segunda categoría, vosotros tenéis fe en el Guru. Muchos devotos llevan una vida de familia pero tienen tremenda fe en Swamiyi y quizás Swamiyi les acepta también como discípulos. La mayoría de ellos son independientes en sus trabajos. Son coordinadores de Centros. Este grupo está compuesto de aquellos devotos que viven una vida normal pero que también desean hacer servicio para su Guru. Puede que lleven adelante un Centro o que expliquen las enseñanzas de Swamiyi a otros. Hacen servicio para el Guru. A la gente le gusta hacer seva. Quieren lavar mi ropa, pero ahora las máquinas de lavar hacen ese seva. Aun hace diez mil años, tradicionalmente los devotos cuidaban de sus Gurus. Para hacer servicio bien, debéis comprender a vuestro Guru. Podéis acercaros a vuestro Guru si comprendéis su mente.
Luego llegamos a la tercera categoría. En esta categoría, los devotos no comprenden a su Guru. Cuando ven a su Guru, sienten mucho afecto por él. Quieren abrazar a su Guru. Estoy dentro de la cárcel ahora porque los devotos me daban besos. Cuando fui a la Corte en 1994, la fiscalía mostró fotos de devotos besándome y abrazándome, así que me pusieron en prisión. Este tipo de fotografías quizás no hubieran sido importantes en Suiza o Alemania, pero en Tamil Nadu me pusieron en la cárcel por ello. En Tamil Nadu, los tribunales no mostraron besos dados por ancianos – tales fotos se mantuvieron lejos de la Corte. Los besos dados por varones se mantuvieron lejos de la Corte. Pero si una jovencita viene a darme un beso, eso se muestra en la Corte. Aun si ella es como una nieta para mí, este es el tipo de fotos que se muestra en la Corte. Ellos me preguntaban: “Si Swami Premananda es una persona espiritual, ¿por qué le daba besos a chicas tan jóvenes?” ¿Yo les daba besos? ¿O es que una devota venía y me besaba? ¿Qué puedo decir? Si una niña llega a mí llorando y me abraza es porque está experimentando bhakti (devoción). Sin embargo, algunas personas no entienden eso. Yo no me molesto por estas cosas porque sé que no he hecho nada malo. El beso del devoto joven es la tercera categoría. La tercera categoría está compuesta de aquéllos que tienen devoción.
¡La cuarta categoría es moda! En esta categoría, la gente gusta de decir que conocen a Swami Premananda y que son sus devotos. Les agrada hablar de ello porque está de moda.
Me preguntaron acerca de la relación entre el Guru y el discípulo. A menos que hagáis tales preguntas no obtendréis respuestas a esas preguntas. Hay tantas respuestas dentro de mí, debéis intentar extraerlas de mí. Antes de entrar en samadhi, espero que habréis sacado pleno provecho de mí. Yo tengo que seguir ciertos procedimientos. No os daré respuestas a menos que me deis preguntas. Y si me hacéis una pregunta, siempre os responderé.
Me gusta simplemente ser libre. Yo todavía soy como un niño. Incluso llevo ropas sólo debido a vosotros. ¿Por qué traéis a una persona así tantas túnicas y chocolates y bolsas y bolsas de cosas? Yo pienso que incluso es un desperdicio usar este vesti . El propio vesti es el maia. Sólo los hombres que quieren esconderse y dar una buena impresión al mundo externo usan ropas así. ¿Por qué las necesitaría yo? Esto es todo maia. Si yo vivo para mí, no necesito nada para mí. ¡Yo no me molestaría en ponerme incluso esta ropa, pero por vuestra causa lo hago! Por vosotros visto este cuerpo pero si fuera sólo por mí, no me molestaría. Yo no necesito ninguna ropa, pero si venís a verme, yo me envuelvo con una toalla. A mí me gusta el estilo de Ramana Maharshi. Ramana siempre vestía un taparrabos. No me gusta ni siquiera llevar un taparrabos.
Entonces, está la entrega al Guru, el servicio al Guru, el amor al Guru y la moda del Guru. Hay también una quinta categoría. Este grupo está compuesto de los que quieren verme pero no quieren que les dé consejos. Quieren que yo esté en silencio. También haré eso. ¿Cuándo haré eso? ¡Cuando entre en samadhi! Digo todo esto por la gracia de Dios. No lo digo por mí mismo. En realidad, yo no estoy haciendo nada. Yo no sé nada.
Este cuerpo es un cuerpo común y corriente. Algún día perecerá. Dios me dio esta alma. He comprendido esta alma que Dios me ha dado – yo la he visto. Es por eso que puedo hablar con vosotros de esta manera. Mientras este cuerpo viva en esta Tierra continuaré dando consejos de esta naturaleza. Yo no le temo a la muerte. Cuando muera estaré en la India. Si comprendéis lo que he os dicho hasta ahora, la luz llegará a vosotros automáticamente. Esta luz llegará a vuestras frentes.
¿Cómo podéis hacerme feliz?
Antes de que podáis hacerme feliz, necesitáis conoceros a vosotros mismos. Entendeos a vosotros mismos. Si os entendéis no os enfadareis. Realizad que este nacimiento vuestro es un nacimiento afortunado. ¿Podéis esperar volver a nacer como seres humanos y estar en la misma situación afortunada de ahora? Entonces, ¿no es necesario hacer el mejor uso posible de esta vida? ¿Hay alguien aquí que no se enfade? Yo no me enfado pero simulo enfadarme. Jamás me he sentido enfadado por nada. Cuando las personas se enfadan, las compadezco. Me pregunto porque las personas se comportan tan tontamente. La mayoría de nosotros somos prisioneros de la ira. Necesitamos ser librados de esta ira.
¿Sois todos felices? ¿Sois felices todo el tiempo? Si no sois felices, entonces habéis creado algún problema. ¿Por qué habéis creado tales problemas? Estáis en una prisión de problemas. Debéis ser liberados de esa prisión. Tenéis tantos deseos por cosas muy pequeñas, cosas sin importancia. De hecho, la ira viene cuando eres un prisionero de los deseos. Así, es justamente la "prisión de deseos" la que os ha capturado. Sois prisioneros de vuestros deseos, ira, celos y demás. ¡Yo soy un prisionero en un solo sentido! Han mantenido mi cuerpo en prisión, no a mí. Vosotros no habéis sido encarcelados, pero os habéis encarcelado solos por vuestra propia voluntad. ¿Quién está en prisión, vosotros o yo? Me han puesto en prisión pero sólo tengo falta de confort físico. Mi ser interior es feliz. Vosotros estáis en este mundo con tanto confort y todavía tenéis tantos deseos, celos y odio. Habéis hecho vuestra vida infeliz.
Por lo tanto, ¿cuándo seréis liberados de vuestra prisión? ¿Cuándo saldréis de vuestra prisión? ¿Podéis decir cuándo será el día de vuestra liberación? Después de todo, debéis salir de vuestras prisiones, ¿no es así? Entonces, ¿qué haréis? Pensad acerca de esto cuando tengáis algo de tiempo libre y cuando estéis relajados. Entonces lo sabréis.
Estáis interesados en espiritualidad, en asuntos Divinos, en sabiduría y en ser libres de este mundo mundano y cosas así. ¿Cómo podéis volveros libres cuando estáis en esta condición? ¿No deberíais primero liberaros de los deseos y pensamientos innecesarios que están dentro de vosotros? Podéis alcanzar la iluminación si os liberáis de estos pensamientos y deseos. Vuestro primer paso debe ser librar vuestra mente de pensamientos, deseos y celos inútiles. Primero debéis liberaros de todos estos pensamientos y sentimientos no esenciales. ¿Cómo os desharéis de todos estos pensamientos, deseos y celos, si están ocultos en lo profundo de vosotros? Es mejor alcanzar el punto en que podáis decir, "¡Todo esto ya es suficiente!". Luego, entended que os enfadáis por razones que no son reales. Entonces preparad vuestra mente para no enfadaros de ahora en más. Entended que estos pensamientos, deseos y celos no son buenos para vosotros o para la sociedad en la que vivís. Por lo tanto, eliminadlos. Hacedlo lento pero seguro. Constantemente tratad de deshaceros de estos pensamientos hirientes, celos inútiles y deseos innecesarios.
Cuando la ira surja, preguntaos, "¿Por qué me estoy enfadando? ¿Cuál es la razón de mi ira? Quizás es porque lo que queríais que sucediera no sucedió. O, quizás, no os gustó lo que sucedió. Quizás os sentisteis decepcionados y molestos porque lo que esperabais y queríais no tuvo lugar. Entonces, por ende, os enfadasteis porque vuestras expectativas y vuestros deseos no fueron cumplidos. O quizás no estáis felices con la situación en que os encontráis y esa es la razón por la que os sentís enfadados."
Cuando sea que os sintáis enfadados, haceos la pregunta '¿Por qué estoy tan enfadado?' Tratad de encontrar la respuesta a esa pregunta.
Cuando hablamos con las personas no sabemos que nos es difícil hablar con amor, cariño y entendimiento. ¿Por qué? Quizás en nuestras mentes sentimos que somos superiores a ellos y es por ello que no respetamos a los demás. Tendemos a mirar con suficiencia a los demás. Incluso, no respetamos a nuestros padres, hermanos y hermanas. Aprended a respetar a los demás.
Pensad cuán difícil fue para vuestra madre el haberos cargado por nueve meses y haberos traído a este mundo. ¡Por cuánto dolor e incomodidad ella pasó! Pensad en vuestra madre dándoos el pecho cuando erais infantes. Pensad en los tiempos en que ella os acariciaba amorosamente de niños, os besaba y abrazaba. Pensad en cuanto cariño ella os mostraba. Debéis pensar en los tiempos en que vuestra madre venció muchas dificultades para poneros en una buena escuela y daros una buena educación. Cuando fuera que ella tuvo dificultades, pensad en cuanto sufrió en vuestro nombre. Después de que vuestra madre ha hecho todo esto y habéis recibido una buena educación, ¿cómo podéis ignorarla y mostrar enfado hacia ella? Es porque no entendemos todo esto y no recordamos todo esto, que no respetamos a nuestras propias madres. De la misma forma, no respetamos a nuestros padres o nuestros hermanos y hermanas.
Desafortunadamente, hoy en día los seres humanos no respetan a los demás seres humanos. Quienquiera que sea la persona, aprended a mostrarle respeto. Hablad con humildad. Los humildes animales y el reino vegetal que no hablan nuestro lenguaje son capaces de mostrar respeto hacia nosotros, pero nosotros ni siquiera mostramos respeto a nuestros propios parientes. Las plantas me hablan y me expresan su amor, pero ¿acaso las personas muestran amor por mí al mismo nivel?
Las personas están interesadas en iluminación, en avanzar espiritualmente, en practicar meditación y demás, pero no tienen los requisitos básicos de simplicidad, humildad y entendimiento. Sin ellos, ¿cómo pueden aspirar al avance espiritual?
Anoche, cuando hablé acerca del Gurú y las cuatro categorías de estudiantes (sishyas), cada uno de vosotros, cuando os fuisteis a dormir, debe haber pensado a qué categoría pertenece. Ya que todos tenéis esta pregunta en primer lugar en vuestra mente, he elegido este tema para el satsang de hoy.
Cuando os observáis de cerca, llegaréis a saber a qué categoría de estudiante pertenecéis. Si cantáis bhayans, ¿creéis que estáis muy cerca de Dios? Si hacéis abishekam, ¿creéis que sois muy queridos para Dios? Si meditáis, ¿creéis que ya estáis cercanos a Dios? Si escribís un buen satsang espiritual, ¿eso significa que estáis cerca de Dios? Si escucháis a Swamiyi acerca de temas espirituales, ¿entonces significa que habéis ya llegado cerca de Dios? ¿Significa ello, por lo tanto, que no necesitáis cambiar?
¿Podéis ver a Dios desde donde estáis o es necesario que cambiéis para ver a Dios? Haceos esta pregunta. Si pensáis que debéis cambiar, entonces deberíais preguntaros, "¿Cuándo voy a cambiar?" Tratad de cambiaros a vosotros mismos. No me escuchéis y luego olvidéis lo que digo y os vayáis. Si lo intentáis, con certeza mejorareis.
Quiero hablar con vosotros acerca de tantos asuntos pero el tiempo pasa muy rápido; entonces me pregunto ¿si no debierais tener un descanso para que podáis ir a por un vaso de agua? ¡También estoy preocupado por si vuestras piernas os duelen mientras estáis sentados aquí escuchando este satsang! Luego pienso que no habéis tenido vuestro desayuno aún. No quiero que nadie sufra. Quiero que todos sean felices.
Lo que quisiera deciros es que, cuando tengáis tiempo y cuando os enfadéis, pongáis celosos o tensos, tratad de pensar por qué sucede. Pensad en ello en el mismo momento en que suceda. Digamos que os enfadáis, el momento en que os sentís enfadados. Cuando eso suceda, deberíais pensar inmediatamente en Swamiyi y haceros la pregunta, "¿Por qué me estoy enfadando?" Si pensáis de esta forma, os relajareis instantáneamente y comenzareis a sonreír.
Supongamos que ahora vais a la cantina y la comida no está lista, os enfadaréis. En ese momento, pensad en cuán difícil es cocinar a tiempo para un número de personas tan grande. Después de todo, el cocinero no es una máquina. Si queréis compraré más máquinas para que hagan el trabajo de cocinar. Compraré una máquina en la que se presione un botón y salga una dosa. Si se presiona el otro botón se obtendrá el chutney. Habrá suficiente chutney para esa sola dosa. ¿Debería comprar una máquina así para la próxima vez que vengáis aquí? Para la próxima vez que vengáis habré comprado algunos peces para poner en los estanques para que se coman todos los mosquitos. ¡Quizás eso pueda alejar vuestro enfado!
Cerrad los ojos y pensad acerca de vosotros por un momento. ¡Pensad cuán traviesos sois! Cerrad vuestros ojos y retroceded a vuestra niñez y empezad a repasar vuestra vida hasta el día de hoy. Pensad en todas vuestras acciones durante ese periodo. Entonces realizareis cuan traviesos habéis sido. Nos gustaría cambiar y queremos mejorarnos pero de algún modo algo nos bloquea para hacerlo. Siempre postergamos el cambiarnos a nosotros mismos. La postergación nos ha traído hasta 2008, y si seguimos diciendo "mañana, mañana", el año 2009 llegará. Si decimos mañana entonces tendremos que continuar diciendo mañana hasta que muramos. ¿Podemos continuar posponiéndolo? Debemos decidir hacer algo en algún punto.
Tratemos de cumplir el propósito por el cual hemos nacido. Si tenéis tal idea, debéis zambulliros en ella. Si no lo intentáis, no obtendréis nada de ello. En todo momento, tratad de cambiar. Lentamente, lentamente progresemos - nunca os mováis hacia delante de manera precipitada. Puedo hablar sobre espiritualidad muy profunda pero debéis tener los cimientos básicos para apreciarlo. Si no tenéis los cimientos básicos, todo esto se convierte en mero hablar. Quizás si no sois muy serios acerca de la espiritualidad, entonces podéis absorber un poco de lo que estoy diciendo, y así mejorar vuestra vida familiar diaria. Para ello, sólo un poco de espiritualidad es suficiente. Cuando realizáis abishekams y puyas y cuando cantáis bhayans, ello es suficiente para recibir algún beneficio.
Si después de todas estas puyas y bhayans no estáis satisfechos y estáis interesados en averiguar acerca esa luz, acerca de Dios y acerca de la próxima vida y demás, entonces debemos construir vuestros cimientos para que podáis entender este conocimiento. Si queréis construir vuestros cimientos rápidamente, ahora mismo, debéis usar la excavadora JCB. La JCB trabaja más rápido que la mano del hombre. Si queréis saber sobre las cosas más elevadas en la vida entonces tenéis que reforzar vuestros cimientos. De otra forma, simplemente sed felices donde estáis. Cantar bhayans, experimentar bhakti (devoción), escuchar satsangs y hacer servicio os dará felicidad por el momento. Si estáis satisfechos en este nivel, entonces estad satisfechos. Pero si queréis entender cuestiones superiores, entonces los cimientos deben ser fuertes. Luego tendréis que dejar ir muchas cosas que tenéis ahora. Si os aferráis a todos vuestros bienes materiales, entonces el entendimiento de temas superiores en la vida será difícil. Sin soltar no podéis elevaros.
Al ser un maestro, yo enseño. Si queréis ponerlo en práctica como estudiantes, es vuestra decisión.
Lo que hemos estado hablando durante este satsang concierne a la relación Guru-sishya (maestro-estudiante). Es necesario saber donde estamos parados para hacer un balance de nosotros mismos y de donde nos encontramos.
Luego hablemos de espiritualidad en general. No estamos hablando acerca de la relación Guru-sishya, ni acerca de sabiduría elevada, sino acerca de temas espirituales generales. Hay caminos fáciles para seguir la espiritualidad. Todos pueden seguir caminos simples. De hecho, la mayoría de vosotros ya lo estáis haciendo. Algunos de vosotros queréis saber, si todo es deseo de Dios, ¿entonces cuando nuestro deseo entra en escena?
Puede que no todos vosotros entendáis la respuesta a esta pregunta, pero ya que la habéis preguntado la responderé. No hay nada novedoso en lo que voy a decir. Lo que he dicho hasta ahora contiene lo que es necesario para responder esta pregunta. No habéis escuchado correctamente lo que he dicho hasta ahora. Esa es la razón por la que hacéis esta pregunta. La respuesta a esta pregunta ya está allí en el satsang que he dado a lo largo de los últimos días. La pregunta es, ¿si todo es el plan de Dios, cuál es nuestra parte en él?
Existen dos aspectos de nuestra personalidad - el cuerpo y el espíritu dentro de él. Nuestros padres nos dan el cuerpo pero Dios gobierna el espíritu. La función y el progreso de nuestro espíritu está en las manos de Dios. Él dirige nuestro espíritu, o alma. Lo que hacéis con vuestro cuerpo está dentro de vuestro poder. Tenéis control sobre vuestro cuerpo. Si os decís, "¡No mientas!", entonces esa es una orden que dais vosotros. Supongamos que decís, "¡No te enfades!", esa es otra vez una lección que os enseñáis. Cuando hablamos del deseo de Dios, estamos hablando acerca de las actividades y progresos del alma. Fue el deseo de Dios el que os dio la posibilidad de escuchar este satsang. Practicar lo que habéis aprendido de este satsang es vuestro deseo. El deseo Divino ya ha tenido lugar. Ahora debéis decidir poner vuestro deseo en práctica. Tanto si practicáis como no, Dios no os va cuidar en ese asunto. Dios hace su trabajo. Vosotros debéis hacer vuestro trabajo. Sin embargo, si hay un peligro para vuestro cuerpo, Dios os protegerá, pero si queréis cometer suicidio colgándoos, Dios no va a ayudaros. Ahora sabéis qué es el deseo de Dios y qué es vuestro deseo. Pero no sabéis lo que es el deseo de Dios. Si queréis entender qué es el deseo de Dios, debo recordaros lo que dije antes. Debéis cambiaros a vosotros mismos y tener unos cimientos firmes para entender el deseo Divino.
¡Yei Prema Shanti!
|
LAS 4 CATEGORÍAS DE SISHYAS (2º parte)
|
| |
Voy a seguir hablando acerca de la relación Gurú – Sishya. La palabra sishya puede traducirse como discípulo, seguidor o devoto. Sishya es el nombre que se les da a los 12 discípulos del Señor Jesucristo, los 16 discípulos de Ramakrishna Paramhansa, los 63 naianmars del Señor Shiva, los 12 alvars de Vishnu, etc. La palabra sishya también puede usarse para describir los 18 siddhas que creían que no había ninguna otra cosa más que Dios y que también creían que simplemente ser es el estado más elevado en el que se puede vivir. Ellos creían que con sólo ser, todo os sería dado y todo sucedería como debe suceder.
Una vez una persona fue a ver a un gran santo y le pidió consejo espiritual. El santo simplemente dijo: “Sólo sé.” ¿Sabéis lo que significa solamente ser? Si comprendéis esto comprenderéis la relación entre Gurú y discípulo. Conozco otra historia acerca de otra santo. Un día, alguien fue a verle para pedirle consejo. El santo fue muy duro y reprendió a su visitante usando palabras poco amables. ¡Luego le gritó, diciéndole que se marche! ¡Este santo no era como Swami Premananda! Echó al pobre hombre como si fuera un perro. Cuando los santos hacen esto, algunos devotos salen corriendo, mientras que otros se quedan con un santo así a pesar de que les reprenda una y otra vez. Aun si ese santo reprende a esos devotos y les dice que se marchen, ellos simplemente van a sentarse a algún lugar que esté cerca del santo y le esperan. Para tales lecciones espirituales no tenemos que expandir nuestro Ashram – no necesitamos dharmasala, ni traductores, ni construir nuevas habitaciones. ¡¡Simplemente tengo que echar a los devotos!! ¡¡No necesitaría preocuparme con grupos juveniles, ni coordinadores, ni correspondencia de cartas!!
Entonces, después que el santo había echado a todos salió caminando del Ashram y encontró un devoto sentado allí esperándole. Así que le preguntó: “¡A qué has venido aquí?” El devoto respondió: “¡Vine a verle a Usted, Swamiyi!” Entonces el santo dijo: “¿Para qué vienes a verme? ¿Por qué no te miras a ti mismo? Has venido a verme sin verte primero a ti mismo. ¡Tienes tiempo para verme, pero no tienes tiempo para verte a ti mismo!” Con eso, el santo se alejó y el sishya volvió a su casa para reflexionar sobre lo que el santo había querido decir cuando dijo: “Mírate primero a ti.” Si entendéis esta historia, entonces entenderéis todo acerca de la relación Gurú – sishya. Si no la comprendéis no sabréis el significado de ella. Un Gurú dijo: “Sólo sé.” Otro Gurú dijo: “Conócete a ti mismo.” Si yo os pido que os conozcáis o que os miréis a vosotros mismos, iréis a vuestro cuarto a miraros en el espejo y volveréis diciendo que habéis visto vuestra cara. Cuando un Gurú pide a sus devotos que se miren a sí mismos, puede que teman hallar suciedad en sus rostros. Sin embargo, irán a verse en el espejo y entonces regresarán para decir: “No, estoy bien.” Si hubierais ido a ver un Gurú en los viejos tiempos y le hubierais dicho que os mirasteis y os habéis visto cuando mirasteis en el espejo esa mañana, él os hubiese dado una bofetada y echado de su vista. Os hubiera golpeado de tal modo que vuestros dientes hubieran caído. ¿Por qué creéis que él hubiera hecho eso? ¿No es acaso porque cuando dijo que deberíais miraros a vosotros mismos, lo que quiso decir era, no que mirés vuestra cara externa, sino vuestros pensamientos, vuestro ser interior y todos vuestros sentimientos internos y demás? Él está hablando de limpieza interna, no de limpieza externa. ¿Cómo nos limpiamos internamente? Tenemos que liberar nuestra mente de competitividad, de celos, de ego y orgullo. Eso es lo que quiso decir con esta pequeña oración: “Mírate a ti mismo.” Cuando el otro santo dijo: “Sólo sé.” Lo que quiso decir fue, no permitas que tu mente se extravíe por doquier; simplemente sé, no te extravíes. Ésta era la manera en que los antiguos Gurús enseñaban a sus sishyas. La lección que os estoy enseñando es la misma. ¿Puedo enseñaros estas lecciones a vosotros ahora? ¿Está interesado alguno de vosotros?
Un devoto vino y me pidió que arreglara una boda para su hija. ¿Está él interesado en la espiritualidad? Es mi deber cumplir con este pedido, pero eso no es espiritualidad. El devoto quiere que su hija se case, pero esto no es espiritualidad. Dice que es su deber cuidar que su hija se case. ¿Quién dice que es su deber? ¿Qué significa la palabra ‘deber'? Swami está cuidando de su hija, y cuando llegue el momento, Swami se ocupará de que ella se case. ¿Cuál es su deber? Ese devoto debe pensar en el progreso espiritual antes de abandonar esta Tierra. ¿Por qué está interesado en cumplir con su deber para con su hija? Swami cuidará de eso. Tratad de averiguar dónde estáis, cuáles son vuestras cualidades y cómo os comportáis. Habláis de bhakti (devoción), pero ¿qué clase de bhakti es éste? No os cuidáis a vosotros mismos del modo apropiado. No tratáis de mejorar. No os conocéis a vosotros mismos y sin embargo os escondéis detrás de esta palabra, ‘bhakti.' ¿Cuándo os sentaréis con empeño a pensar en cuestiones espirituales?
Cuando se inauguró el Ashram Premananda, ¿terminamos de trabajar en todos los edificios inmediatamente? No. Todavía hoy lo hacemos. Dentro de diez años, debemos alojar entre dos y cinco mil devotos. Debemos tener edificios más grandes. Hay planes para edificar casas para familias y muchas habitaciones para aquéllos que vienen a visitar el Ashram. Si no hay lugar para que ellos se hospeden aquí, entonces tendrán que irse a un hotel. Hoy una devota vino y me dijo que piensa que este Ashram ha estado muy bien organizado. Dijo que disfrutó la buena comida del dharmasala. Yo no hice nada de esto. Ésa es la verdad. Algunos de los residentes del Ashram vinieron a verme antes de Mahashivaratri y me dijeron que estaban preocupados en cuanto al modo en que el Ashram alojaría tantos visitantes. Yo me reí y dije: “Hay tantos árboles de mango aquí, poned algunos colchones y una almohada bajo ellos ¡y pedidles a los visitantes que duerman allí! Entonces ella dijo: “¿Y qué les pasará si llueve?” Así que le dije que si ella realmente ponía a los visitantes bajo los árboles de mango, yo impediría que lloviese. Sin embargo, nadie vino a pedirme que hiciera eso. No hay nada que hagamos nosotros. Incluso la manera en que estamos sentados aquí es el plan de Dios. Si muere una planta que da flores, ¿cuál fue la causa de eso? Lo que estaba destinado a sucederle a esa planta, sucedió, y por consiguiente la planta murió. De vosotros se espera que cumpláis con vuestros deberes apropiadamente; si es vuestro deber cuidar de las plantas, entonces debéis regarlas, podarlas, fertilizarlas y cuidarlas. No todos hacen las cosas de la misma manera. Vuestra vida es única; debéis comprender esta vida vuestra.
Debéis estar felices. En todos mis satsangs os pido que estéis felices. No penséis demasiado y queméis vuestros cerebros. Yo quiero que todos vosotros estéis felices mientras estéis en el Ashram. Todos debeis estar felices. Dondequiera que estéis, cada uno de vosotros debe estar feliz. Si no estáis felices aquí, volved a vuestro país, encontrad un trabajo que os agrade y sed felices allí. Vuestra felicidad es importante. Yo he estado en prisión durante catorce años. ¿Se me ve como una persona que no es feliz? Estoy feliz y también gordo. Donde estéis no es importante. Lo que es importante es que cumpláis con vuestro deber. ¿Qué estoy tratando de deciros al daros este satsang? Podéis ser discípulos de Swami y entregaros completamente a Swami. Podéis ser devotos de Swami y hacer servicio por otros y vivir en el Ashram o podéis estar involucrados en vida de familia y en deberes y estar con las actividades de Swami en forma parcial. Vosotros tenéis que elegir una de estas categorías y vivir de acuerdo con ella. Todo es lo mismo y no todo es lo mismo. ¿Podéis entender eso? Todo ha venido de la misma fuente, pero no todo es lo mismo. Si decimos que no todos somos lo mismo, eso significa que estamos en diferentes etapas de desarrollo, aunque provenimos del mismo origen. Los padres crean nuestros cuerpos, así que los padres son los dueños de nuestros cuerpos. Pero hay un alma dentro de este cuerpo que no pertenece a los padres. Esta alma pertenece sólo a Dios. Tenemos un cuerpo que nos dieron nuestros padres; también tenemos un alma que nos dio Dios. Puesto que ambos están en el mismo cuerpo, nuestras mentes se confunden. ¿Cuál de ambos es Maia?
Sólo un mango saldrá de un árbol de mangos. Los genes de los padres van a crear un ser humano similar. Nuestra alma siempre pertenece a Dios. Esta alma que nos dio Dios, está oculta en el cuerpo físico. ¿Por qué es necesario ir a un Gurú? El Gurú os habla acerca de vuestra alma. Venís al Gurú para hablar de cosas que tienen que ver con el bienestar de vuestro cuerpo. En consecuencia, hay una discrepancia entre la percepción del Gurú y la percepción del sishya. Si un devoto me pregunta si puede casarse o no, eso es algo que se relaciona con el bienestar de su cuerpo. Si pensáis en vuestro cuerpo, entonces sois el cuerpo. Si olvidáis vuestro cuerpo, entonces os convertiréis en Premananda. La conciencia de Premananda se relaciona con el alma. Por lo tanto, el Gurú os enseña la diferencia entre lo material y lo espiritual. Si estáis listos para eso, entonces verdaderamente me habéis aceptado como vuestro Gurú
¡ Yei Prema Shanti!
|